miércoles, 15 de agosto de 2012

Por fin tengo internet. Es un pincho moruno, pero me hace el apaño. Ya estoy totalmente aclimatada al conjunto de condiciones atmosféricas que caracterizan a Stuttgart. Aire caliente cargado de humedad y molesto. Aquí estoy plantada en mi cocina-salón, acompañada por mi orquídea. Mi familia española se ha ido a una cata de bebidas alcohólicas hechas con granos germinados de cebada u otros cereales fermentados en agua, y aromatizada con lúpulo, boj, casia, etc., Me he quedado cocinando, y repasando conceptos de alemán. Mañana tengo por la mañana trabajo (6.30-14.30) y por la tarde Deutsch Kurs (15.30-19.30). La comida alemana no es que sea mi devoción, precisamente. Patata, patata y más patata.
Os dejo una foto de mi edificio, resido en el ático, el de las ventanitas abiertas. El árbol es precioso, lo sé. Y la plaza siempre llena de que se embriagan habitualmente, las 24 h del día, para mayor precisión. Ade!