domingo, 19 de diciembre de 2010

CULPA MIA.

Ni todo depende de mí, ni todo depende de ella.

En una sociedad como la nuestra, en la que las necesidades básicas están cubiertas

¿Por qué cuando nos enfrentamos a un malogro, resultado adverso de una empresa o negocio, suceso lastimoso, inopinado y funesto, caída o ruina de algo o a una disfunción brusca de un órgano, pensamos en posibles alternativas cosas como cambiar de cuidad, de amigos, de estudios, de pareja, de vida, de empleo...?

La mayoría de las veces, echamos la culpa de nuestros fracasos o desgracias, a todo lo que nos rodea, a los más próximos por lo general.

¿No sería más adaptativo tratarnos de amoldar a las circunstancias que nos rodean?¿Y a su vez explotar todas nuestras fortalezas?


Imagen: I think I need a new heart de Pablo Gallo

No hay comentarios:

Publicar un comentario