Queridos amiguitos,
un fin de semana más de bar en bar.
Quiero hacer pública una disculpa, es con respecto a una amiga. El viernes noche, creí estar en elite light, estaba trastornada por las luces y esos sonidos inarticulados, y me enajené de la razón y del sentido, por accidente. Y le dije al chico más feo de nuestro alrededor: -Ey, que mi amiga quiere conocerte-, como había pocos babosos, toda la santa noche bien pegadito a nuestro grupo. Y lo peor de todo es que el varón, tenía pelos en los huevos, y no se daba cuenta de que aquello era una chiquillada. Im so sorry.
Y es que hay mentiras que sientan tan bien, que parecen verdades ocultas. Con secretos que endulzan la hiel, de las noches más tremendas y más oscuras.
Ayer mucho sentimiento. No te vayas sin mí. Ojos vidriosos.
Y hoy, comiendo en un sitio bastante concurrido, cual ha sido mi sorpresa que hemos tenido a Paquirrín a dos mesas. Lo más cómico del fin de semana, sin duda alguna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario