Hoy he comenzado mis clases, tan esperadas, de inglés. Todo lleno de gente del gremio. Incluso una chica de mi clase.
Para no variar he llegado tarde, justificado en cualquier caso, he salido con tiempo, pero las tres gotas y el atasco de las 18,00 h me han jugado una mala pasada, que se resume en 20 minutos tarde...
Fernando, lo prometo, para la próxima clase, llegaré a mi hora.
Sigo queriendo vivir en algún lugar, en el que los desplazamientos dependan de mis piernas y de un vehículo de dos ruedas de igual tamaño cuyos pedales transmiten el movimiento a la rueda trasera por medio de dos piñones y una cadena.
Y para rematar la faena de hoy, os dejo una fotografía de una bicicleta, que parecía oxidada, pero al acercarme descubrí, que no, era una de esas que pintan, o sea robada. Podéis apreciar algún fragmento rojo todavía...
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